Los pasados 27 y 28 de mayo, se presentó Sir. Paul McCartney en el Foro Sol de la Ciudad de México. Fuimos “pocos” los afortunados en presenciar éste evento que, estoy seguro, podremos catalogar como unos de los más importantes de nuestras vidas.
Obviamente llegamos con mucho tiempo de anticipación para buscar los mejores lugares posibles y, después de dos horas y media
de espera (en realidad fueron ocho años), mismas en las cuales el ambiente en el público ya era impresionante y no se dejó esperar la tradicional ola, comenzó a proyectarse en las pantallas un video que nos resumió (si esto es posible) en 15 minutos, la historiadel bitánico, con fotografías y música que iban desde la etapa de los Beatles, hasta lo más reciente del artista, para finalmente dar paso, con esa extraordinaria puntualidad británica, a SIR PAUL MCCARTNEY.
Cuando salió al escenario, los que ya estábamos emocionados, llegamos casi al punto del infarto. Las primeras notas dejaron escuchar “Venus & Mars”, canción que se ha vuelto toda una tradición en él al comenzar sus conciertos, seguida de “Jet” y “All my loving”, acompañados de un “Gracias México” y “Hola Chilangos”.
Las canciones más coreadas por el público, sin lugar a dudas, las pertenecientes a la etapa Beatle del artista, pero eso no quitó emoción a las canciones de Wings ni a las que compuso como solista.
El concierto fue de lo espectacular con “Live and let die”, acompañada por impresionante pirotecnia, pasando por lo emotivo al interpretar “Something” cuya introducción interpretó con un ukelele como tributo a George Harrison y “A day in the life”, misma que dió paso a “Give peace a chance” recordando a John Lennon, llegando a lo nostálgico con temas como “Yesterday”, “Hey Jude”, “Let it be”, “And I love her” y “My love”, que compuso para Linda McCartney, pero que esa noche se la dedicó a todos los enamorados.
Otro momento a destacar fue cuando el ex Beatle pidió, con notable emoción, al público mexicano que prendieran sus encendedores (tal vez recordando un poco de lo que vivió en noviembre de 2002 en el Palacio de los Deportes), afirmando que nunca había visto algo igual, a lo que todos respondimos aún más emocionados que él, acompañándolo al ritmo de “Shine the light Mexico”, que improvisó en ese momento.
Para los beatlemaniacos, lo que vivimos ese día fue probablemente uno de los mejores momentos en nuestras vidas. Tuvimos la oportunidad de ver al último gran artista, a la leyenda viva. Escuchamos los temas de la banda más importante de todos los tiempos interpretados por el mismo Beatle, algo que nunca en nuestras vidas olvidaremos.
Este fue el paso de McCartney por nuestro país durante una de sus giras más largas. La próxima vez que lo veremos será en la anunciada gira de despedida del 2012 cuando se presentará en Chichen Itzá, escenario que lo hará aún más mágico. Por lo pronto nos quedamos con el recuerdo y el gran sabor de boca y el deseo de que pise de nuevo la Ciudad de México. Mientras pasan dos largos años gritamos “Get back Paul!”.
Te espero en la próxima para otro viaje, en retrospectiva.
Dejar un comentario
Aún no hay comentarios.
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
